DE PRACTICAS EN EMPRESA, OPTATIVAS Y ALGUNAS COSAS MÁS

A partir de segundo o tercer curso, la mayor parte de los estudiantes universitarios empiezan a plantearse su salida al mundo profesional y laboral. En este artículo Luis Puchol, profesor de ICADE/UPCO y autor de La Venta de $í Mi$mo comenta algunos puntos interesantes para preparar la futura carrera profesional.

Recientemente, un alto cargo académico de una de las universidades de Madrid desmentía la afirmación tan común de que la Universidad es una fábrica de parados. Bueno, para ser más comedidos se puede decir, sin temor a incurrir en inexactitud que lo que parece más que claro es que un diploma universitario, una diplomatura o una licenciatura no garantizan por sí mismos un empleo en el que se apliquen los conocimientos adquiridos durante los estudios.

Esto es verdad en todos los casos, pero más verdad en unas carreras que en otras. Así, si estudias Ciencias Económicas, Administración y Dirección de Empresas, Derecho, algunas ingenierías o Enfermería las posibilidades de encontrar un trabajo relacionado con los estudios son bastante mayores que si en su momento optaste por Psicología, Filología Griega y, en general por las carreras de Letras.

Sin embargo una carrera universitaria ofrece la oportunidad de explorar una variedad de salidas profesionales al mundo del trabajo.

Si te preocupa no sólo encontrar un curro a la terminación de los estudios, sino también el que éste tenga algo que ver con lo que has estudiado, debes desarrollar un plan de acción que te ayude a identificar tus puntos fuertes que te permitan definir tus objetivos profesionales.

Si lo haces así, podrás comprobar que si sabes exactamente lo que buscas, esto te ayudará tanto o más en una entrevista de selección que el presentar un expediente maravilloso.

Todos los estudiantes universitarios necesitan adquirir conocimientos (saber) y desarrollar unas habilidades profesionales (saber hacer) e interpersonales (saber estar) , y quienes aciertan en este quehacer encuentran mucho más fácil el encontrar un trabajo, primero, mantenerlo, después, y crecer y prosperar dentro de la organización desarrollando una buena carrera profesional.

Algunos estudiantes adquieren estos conocimientos y habilidades por medio de cursos paralelos, complementarios de la carrera universitaria que cursan. Otro procedimiento es aprovechar las asignaturas optativas y de libre configuración que ofrezca tu Universidad.

Si tu futuro quehacer profesional requiere frecuentes contactos con clientes, proveedores, trabajo en equipo, etc., harás bien en seleccionar asignaturas optativas que tengan que ver con la Comunicación, Team Building, Técnicas de Expresión Oral, etc.

Las prácticas en empresa a tiempo completo durante las vacaciones, o a tiempo parcial durante el curso son otro medio idóneo para adquirir conocimientos y habilidades profesionales e interpersonales. Tanto si son retribuidas como si no, las prácticas de verano o a tiempo parcial pueden servirte para desarrollar un mayor autoconocimiento y una mejor comprensión del mundo laboral (además de añadir un par de líneas muy interesantes a tu currículo). Si a esto añadimos el aprendizaje de pautas de comportamiento interpersonales, la oportunidad de comprobar qué cosas nos gustan y cuáles no de un trabajo determinado, conocer distintos escenarios profesionales y desarrollar contactos profesionales que pueden ser de gran utilidad cuando termines los estudios, habremos hecho una lista casi completa de los beneficios que las prácticas reportan.

Hay tres cosas más que puedes hacer para incrementar tus posibilidades de encontrar el trabajo ideal

  • Aumentar tu competencia informática. Este es casi un consejo inútil, porque la mayor parte de universitarios conocen y manejan con bastante competencia las aplicaciones informáticas más comunes, incluso algunas muy sofisticadas. Pero si eres uno o una de esos que aún creen que un ordenador es un híbrido entre una maquina de escribir y un televisor, aplícate cuanto antes al aprendizaje de la informática a nivel de usuario inteligente, especialmente de las aplicaciones más necesarias para tu futuro trabajo.
  • Aumentar tu competencia lingüística. Ya sé que llevas desde niño estudiando inglés, pero no te pregunto esto, sino si eres capaz de realizar estas tres hazañas: enterarte de una película en inglés, aunque te pierdas, lógicamente, parte del diálogo; hablar en inglés por teléfono y participar en una reunión de más de dos horas de duración en que se utilice el inglés y enterarte de qué va la cosa. Si no eres capaz de estas tres cosas, no pienses encontrar trabajo en ningún puesto de los que exijan el dominio del inglés como imprescindible. En este caso, olvídate de matricularte en un curso más, especialmente en esos milagrosos , en los que no hay que estudiar nada, que se anuncian con profusión en esta época y vete a un país de lengua inglesa a trabajar en una pizzería, de prácticas o con un Erasmus.
  • Estar informado de lo que sucede en el mundo de tu futura profesión. No se concibe un estudiante de últimos cursos de Administración y Dirección de Empresas que no lea con frecuencia las páginas salmón de los diarios nacionales, los periódicos especializados y alguna revista empresarial. Y si dices que comprar eso sale caro, te diré que en muchas facultades y escuelas se reciben estas publicaciones periódicas y que muy pocos estudiantes se acercan a hojearlas.
    Estamos en un mundo competitivo. Claro que no hay trabajo, y sobre todo trabajo de calidad para todos los que estudian una carrera universitaria, pero siempre habrá trabajo para un porcentaje mayor o menor de titulados que coincide con aquellos que, en lugar de maldecir de la oscuridad, se molestan en encender una vela.


 

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